Fundación Unicaja ha patrocinado la XV edición de la Noche Europea de los Investigadores, celebrada el pasado 25 de septiembre en distintos espacios de Málaga, como el Paseo del Parque, el Rectorado, el Auditorio Eduardo Ocón, la Academia Malagueña y las calles del centro histórico. La cita, consolidada como uno de los principales eventos anuales de divulgación científica, reunió a más de 300 investigadores e investigadoras que participaron en más de 70 actividades dirigidas a todos los públicos, combinando microcharlas, conferencias y mesas de debate con talleres, visitas, yincanas y rutas científicas, acercando durante más de cinco horas de programación el conocimiento científico a la ciudadanía.
En el acto de inauguración han estado presentes el responsable de Educación de la Fundación Unicaja, Enrique Gómez-Puig; el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre; el rector de la Universidad de Málaga, Juan Teodomiro López y el vicerrector de Investigación y Divulgación Científica, Pedro Jesús Maireles.
Uno de los grandes puntos de encuentro de esta edición ha vuelto a ser el Paseo del Parque, donde las familias han podido disfrutar de los 25 talleres y experiencias científicas que han abordado las ramas de ciencias, salud, economía, ingeniería o humanidades. La investigadora Belén Molina Huete, del taller ‘Laboratorio de la Historia – Filólogos al recate’, explicó cómo han dado a conocer el trabajo de historiadores y filólogos para poner en valor nuestro patrimonio documental y bibliográfico, y cómo lo han convertido en toda una experiencia: ‘A través de la evolución de los soportes escriturarios, de las diferentes grafías que se han dado en la Península Ibérica a lo largo de los siglos, manuscritos del Siglo de Oro, versos de Góngora y de la Generación del 27, arte, audiovisuales y recorridos virtuales por la Málaga Barroca, demostramos que investigar es descubrir y crear’.
El público que ha asistido al Rectorado universitario ha tenido también numerosas opciones: más de una treintena de microcharlas de ‘Ciencia en pequeñas dosis’ han profundizado en temáticas tan variadas como el medio ambiente, la educación, la literatura, la transición energética, la historia, la salud mental o la crisis de la vivienda. En paralelo, el salón de actos ha acogido una nueva edición de las conferencias científicas de ‘Divulgatón’, donde ha habido espacio para abordar en profundidad el tema de la fiscalidad, de la Edad Media al presente, así como el desarrollo de la microelectrónica en Málaga, tratando cuestiones como los chips o la inteligencia artificial.
Muy próximas a ellas, las consolidadas mesas de debate de ‘Hablando se entiende la ciencia’ han regresado al Eduardo Ocón de la mano de expertos de diversas áreas que han tratado algunos de los grandes retos de nuestro tiempo: desde la inteligencia artificial, pasando por la salud vista desde una perspectiva integral, explorando la relación entre cuerpo y mente, el tema del agua a través de las artes y las ciencias o la mirada hacia el espacio, con cuestiones relacionadas con las misiones espaciales, la robótica y los eclipses.
En el apartado de microcharlas y debates, también la Academia Malagueña de Ciencias ha vuelto a sumarse con una programación que ha incluido microcharlas y debates dedicada a uno de los grandes desafíos ambientales: el agua en la Tierra, el mar y la atmósfera.
Las calles de la ciudad han sido un gran escenario dedicado a la divulgación científica gracias a los cinco paseos científicos programados, un formato que ha ido suscitando más interés edición tras edición y que, de manera incuestionable, ha vuelto a cosechar un gran éxito. A través de estas rutas, la ciudadanía ha podido abrir los ojos hacia Málaga y su historia de una manera diferente: desde un recorrido emprendido para descubrir a las mujeres que fueron pioneras en la historia o conocer el valor patrimonial de las casas-palacio de la Alameda Principal, con la compañía de las mascotas, hasta una aproximación a la Filipinas colonial, un paseo por la historia constitucional de Málaga o por las calles que reflejan el turismo y los problemas socioeconómicos, urbanos y paisajísticos de la ciudad.
Además, La Noche ha ampliado su presencia en la provincia, reforzando su objetivo de acercar la ciencia a nuevos públicos y territorios. De este modo, se ha incorporado una sede fuera de la capital: El Museo Andaluz de la Educación de Alhaurín de la Torre, que se ha sumado en esta decimoquinta edición de La Noche con una visita guiada a su Sala de Ciencias, un espacio que reúne historia de la educación y cultura científica.

Sé el primero en comentar