Fundación Unicaja patrocina una exposición que conecta los universos creativos de Munch y Picasso. La muestra ‘MUNCH-PICASSO’, propone por vez primera un diálogo entre el noruego Edvard Munch (1863-1944) y el malagueño Pablo Picasso (1881-1973) para explorar el modo en que ambos abrieron paso al arte moderno a partir de una peculiar mezcla de experimentación y expresión de sus obsesiones y emociones.
La exposición, que reúne más de un centenar de obras entre pinturas, grabados y dibujos, muestra las influencias mutuas y las numerosas afinidades temáticas, así como las preocupaciones similares que subyacen en ambos artistas, indagando en la forma en la que sus radicales creaciones moldearon el desarrollo del arte moderno. La muestra puede visitarse del 29 de octubre al 28 de febrero 2027.
La presentación de la exposición ha contado con la participación del presidente de la Fundación Unicaja, José M. Domínguez; del presidente del Consejo Ejecutivo del Museo Picasso Málaga y co-presidente de FABA, Bernard Ruiz-Picasso; de la comisaria de la exposición, Paloma Alarcó, del director de exposiciones del Munchmuseet Oslo, Kasper Teglgaard Koch y del director artístico del Museo Picasso Málaga, Miguel López-Remiro. El acto ha contado también con la asistencia del director general de la Fundación Unicaja, Sergio Corral.
Edvard Munch (1863–1944) y Pablo Picasso (1881–1973), dos artistas fundamentales para comprender el nacimiento de la modernidad, se citan por vez primera en el Museo Picasso Málaga para mostrar un centenar de pinturas, dibujos y grabados con los que explorar las afinidades que atravesaron sus respectivas trayectorias y revelar cómo ambos transformaron el lenguaje artístico al convertir la experiencia emocional en uno de los principales motores de la creación.
‘MUNCH-PICASSO’ propone un encuentro imaginario entre estos dos creadores que configuraron su arte a través de una peculiar mezcla de vanguardia y tradición, de tendencias progresistas y de mitos ancestrales. La exposición escenifica la naturaleza visionaria y disidente de dos artistas que transgredieron la norma a través de la experimentación y que compartían una preocupación similar por el proceso creativo, contribuyendo a fomentar la innovación en el arte moderno europeo. El modo de trabajar la superficie utilizando la materia de manera poco ortodoxa, sus novedosas técnicas de estampación y su perpetuo reciclaje de imágenes fueron decisivos en la redefinición de la modernidad.
Esta propuesta expositiva del Museo Picasso Málaga plantea pues un diálogo ficticio, invitando al público a descubrir conexiones inesperadas entre dos figuras que jamás llegaron a coincidir. A partir de un planteamiento basado en las ideas de influencia y afinidad, la exposición busca revelar los puntos de encuentro que se manifiestan en la obra de Edvard Munch y Pablo Picasso.
ESPACIOS PARA EL DIÁLOGO
La exposición MUNCH-PICASSO se organiza en secciones temáticas distribuidas en dos plantas del Museo Picasso Málaga. A través de este recorrido, la muestra establece un diálogo entre las obras de estas dos personalidades artísticas a partir de sus afinidades estilísticas, preocupaciones existenciales y temas compartidos, como el amor, la muerte, la soledad, la angustia, la sexualidad o la vida moderna, ofreciendo nuevas perspectivas sobre dos de las figuras clave del arte del siglo XX.
La segunda planta presenta un recorrido de marcado carácter biográfico que se inicia con Autorretratos, donde Munch y Picasso exploran la construcción de su propia identidad artística. La sección Frente a la muerte profundiza en el impacto de la enfermedad y las pérdidas familiares en sus trayectorias vitales, mientras que Nocturnos traslada al visitante a los cafés, cabarets y ambientes bohemios que alimentaron su creatividad. El itinerario continúa con Femme fragile–Femme fatale, centrada en la compleja representación de la mujer y el conflicto de los sexos, y concluye con Amor-dolor, un espacio dedicado a las intensas relaciones sentimentales de ambos artistas y a la expresión de sentimientos como el deseo, la pasión, los celos, la angustia, incluso la muerte.
La planta baja reúne las dos últimas secciones de la exposición. En Desnudos, Picasso y Munch muestran cómo transformaron la representación del cuerpo humano, alejándose de los cánones clásicos para convertir el desnudo femenino en un territorio de experimentación formal. El recorrido culmina con Alegría de vivir, donde la figura masculina desnuda, en estrecha relación con la naturaleza, simboliza la vitalidad, la libertad y la celebración de la existencia, poniendo de manifiesto la capacidad de ambos artistas para redefinir el lenguaje del arte moderno.
Como complemento, en la sala didáctica habilitada para la ocasión, el visitante podrá consultar una selección de datos biográficos que contextualizan la vida y trayectoria de los artistas, estableciendo conexiones con los temas, procesos y contenidos presentes en la exposición.

Sé el primero en comentar