El expresidente del Gobierno cerró la primera jornada de ‘Letras en Sevilla’, un ciclo que revalidó en la Fundación Cajasol el éxito de convocatoria
La defensa de la concordia y el entendimiento entre los españoles ha marcado este lunes, 5 de octubre la primera jornada de la XI edición de Letras en Sevilla, que se celebra en la sede de la Fundación Cajasol hasta el próximo 8 de octubre. El expresidente del Gobierno José María Aznar, protagonista de la última conversación de la tarde, apeló “al valor de la convivencia” como una de las principales lecciones que deja la Guerra Civil española y animó a las nuevas generaciones a preservar los espacios de encuentro frente a la confrontación. “A los jóvenes les diría que busquen siempre la concordia y no el enfrentamiento entre españoles”, dejó como mensaje final.
El de Aznar, en diálogo con el periodista Juanma Lamet, fue uno de los encuentros más esperados de la jornada, que discurrió bajo el título ¿Guerra Civil: olvidar o recordar?. Durante la conversación, el expresidente reflexionó sobre la herencia que la Guerra Civil ha dejado en la sociedad española y sobre la importancia de preservar la convivencia y los consensos construidos durante la democracia.
Recordó igualmente que una guerra civil constituye siempre una derrota colectiva y señaló que, en términos generales, “la guerra la perdimos todos”. Citando al filósofo Julián Marías, definió el conflicto como “la guerra de los justamente vencidos y de los injustamente vencedores”, reivindicando la necesidad de extraer enseñanzas de aquel episodio desde una mirada centrada en la reconciliación y no en la polarización.
Aznar defendió además que las generaciones actuales no deben considerarse herederas de ninguno de los bandos enfrentados y rechazó la idea de una España permanentemente dividida en bloques irreconciliables. A su juicio, la concordia alcanzada durante la Transición constituye uno de los principales activos de la democracia española y debe seguir siendo una referencia para afrontar los desafíos presentes y futuros. “En los 90 años que han pasado aún hay heridas abiertas”, señaló, antes de insistir en la necesidad de fortalecer los espacios de entendimiento entre los españoles.
Juan Pablo Fusi: “La II República culminó el gran despertar cultural e intelectual que vivía España”
Antes de Aznar, la jornada comenzó con la conferencia a cargo del historiador Juan Pablo Fusi, titulada ¿Por qué naufragó la II República?. Considerada una de las voces más reconocidas en el ámbito de la historia contemporánea española, Fusi ha repasado los principales factores políticos, sociales e institucionales que marcaron la evolución del régimen republicano y contribuyeron al deterioro de la convivencia en los años previos al estallido de la Guerra Civil.
Durante su intervención, el historiador defendió la necesidad de analizar aquel periodo desde una perspectiva compleja y alejada de simplificaciones. Fusi repasó algunas de las principales reformas impulsadas durante la República, como la agraria o la educativa, valorando tanto su voluntad modernizadora como los errores que, a su juicio, contribuyeron a generar importantes tensiones sociales y políticas.
El historiador también abordó la violencia desarrollada durante el conflicto, recordando tanto los asesinatos cometidos en la retaguardia republicana como la represión ejercida por los sublevados. Asimismo, rechazó los paralelismos entre la situación actual y la España de los años treinta, subrayando que la polarización política contemporánea no puede compararse con el contexto vivido entre 1931 y 1936. Entre otras cuestiones, recordó además la magnitud de la represión franquista, cuya huella se prolongó durante décadas tras el final de la guerra.
De madres a hijas: “las heridas invisibles de la Guerra Civil” centra la mesa redonda ‘Mujeres en guerra’
La jornada ha continuado con la mesa redonda Mujeres en guerra, moderada por Jesús Vigorra y protagonizada por las escritoras Susana Fortes, Ana Romero Galán y Azahara Palomeque, quienes han abordado las consecuencias de la Guerra Civil desde una perspectiva centrada en la experiencia femenina y en la memoria transmitida a lo largo de generaciones.
Las participantes coincidieron en señalar que, aunque la guerra se cobró fundamentalmente vidas masculinas en los frentes y en la retaguardia, fueron muchas las mujeres que soportaron sus consecuencias más duraderas. La pérdida de maridos, hijos, hermanos y familiares cercanos dejó heridas profundas que se prolongaron durante décadas y que, en muchos casos, terminaron integrándose en la memoria familiar y colectiva.
Durante el debate, Ana Romero Galán subrayó que el sufrimiento de las mujeres quedó con frecuencia relegado a un segundo plano. Muchas tuvieron que afrontar en soledad el trauma derivado de las pérdidas sufridas durante el conflicto, sin apoyo psicológico ni reconocimiento social. La escritora también reivindicó el papel de mujeres cuyas aportaciones han quedado eclipsadas por los grandes relatos históricos, recordando figuras como Belén Landáburu y su contribución a los avances en materia de igualdad y derechos de la mujer durante la República.
Por su parte, Azahara Palomeque reflexionó sobre el retroceso que supuso el franquismo para la emancipación femenina, señalando que muchas de las libertades alcanzadas durante la etapa republicana desaparecieron con la instauración de la dictadura, reduciendo nuevamente el papel de la mujer al ámbito doméstico.
Susana Fortes incidió en la dimensión silenciosa de la violencia sufrida por las mujeres durante y después de la guerra, una experiencia menos visible que la vivida en los frentes, pero que dejó una huella emocional transmitida de madres a hijas y de abuelas a nietas, conformando una memoria íntima que sigue presente en numerosas familias españolas.
La mirada del cine sobre los orígenes del conflicto
La programación de la primera jornada se inició durante la mañana con la proyección de Dragón Rapide (1986), la película dirigida por Jaime Camino que recrea los acontecimientos que precedieron al estallido de la Guerra Civil española. La sesión permitió contextualizar algunos de los temas que, horas más tarde, centrarían las distintas conferencias y mesas de debate del ciclo.
Tras la proyección, el periodista y escritor Emilio G. Romero participó en un coloquio en el que se abordaron tanto la dimensión histórica de la película como el papel del cine en la construcción y transmisión de la memoria colectiva sobre uno de los episodios más decisivos de la historia contemporánea de España.
Un espacio para el pensamiento y el diálogo
Con esta nueva edición de Letras en Sevilla, la Fundación Cajasol vuelve a situar su sede como un espacio de encuentro para la cultura, el pensamiento y el debate. Durante cuatro jornadas, destacadas personalidades de la política, el periodismo, la historia y la literatura compartirán sus reflexiones sobre uno de los episodios más determinantes de la historia de España, contribuyendo a una conversación plural en torno a la memoria, la convivencia y el futuro.

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